Blog de Recursos Humanos

Morir de empatía. El riesgo laboral de los departamentos al servicio a los demás.

Annex - Marx Brothers (Go West)_07

En el número de enero de la Harvard Business Review se publica un artículo de Adam Waytz titulado “The limits of empathy”. Describe acertadamente uno de los síndromes que persigue a los profesionales cuyo trabajo consiste en preocuparse de los demás: Morir de empatía. Agotarse de estar en permanente estado de atención a los demás y de práctica renuncia de uno mismo. Como Harpo en la foto, con una mano escuchamos y con la otra nos sucidamos y todo con una amplia sonrisa. Seguro que muchos lo habéis experimentado al llegar a casa y desconectar entrando en un relajante estado de mutismo. Es como si se nos hubieran terminado las reservas de simpatía y también de empatía. Especialmente la segunda requiere una extrema atención y un esfuerzo emocional que cansa todavía más que el físico. Efectivamente, como se describe en el artículo, la empatía tiene algunos efectos secundarios que conviene tener muy en cuenta. Destaco dos:
1. Agota. Según algunos estudios trabajar en puestos que requieren altos niveles de empatía puede provocar estrés, ansiedad, y la tendencia a sacrificar las propias necesidades por atender las de los demás.
2. No se retroalimenta. No recibimos del otro las mismas dosis de empatía y por tanto nuestras reservas, que son limitadas, se agotan. Si, por ejemplo, somos empáticos durante toda una jornada laboral con nuestros empleados, será difícil serlo esa noche en casa.

leer más…

Advertencia: Comer frecuentemente con los compañeros de trabajo genera bilis.

The-Meaning-of-Life-monty-python-17864844-852-480 (2) Me refiero a la bilis de la segunda definición del Diccionario de la Real Academia: Cólera, enojo, irritabilidad. Da igual que sea comida traída de casa en una tartera muy mona en forma de maletín colgante o la de un menú del día que nos deja olor a fritanga en la ropa. En las comidas habituales de nuestra jornada laboral  lo dañino para la salud no es tanto lo que comamos sino con quién lo que comemos. Mejor dicho, la bilis no la generan las personas con las que estamos sino la conversación que compartimos.

La foto que encabeza el artículo me sirve para hablar de estas conversaciones de sobremesa. Es de la película El sentido de la vida de los geniales Monthy Python. En un restaurante ambientado en una genuina mazmorra de la Inquisición el camarero escocés ofrece una carta de conversaciones para los clientes que no tienen de qué hablar durante la comida.   !Excelente idea¡

Usando esa escena podemos decir que en las comidas cotidianas de trabajo casi siempre se sirve este mismo menú:

leer más…

Habla trucho que no te escucho. In-Comunicación entre jefes y empleados.

1939-An-instructor-signals-through-a-porthole-to-a-seaman-at-the-bottom-of-a-15-foot-tank-during-submarine-crew-training-at-the-DSEA-Instructional-Centre-at-Portsmouth-in-1939

En todas las encuestas de clima laboral siempre las preguntas con el resultado mas bajo son las relacionadas con el sueldo y la comunicación. Siempre estaremos dispuestos a ganar mas dinero y a tener mas información. Las empresas pueden contratar mil consultores gafotas muy bien peinados y con pantalones sin arrugas en el pliegue posterior de la rodilla (eso es super complicado de conseguir). Se puede nombrar un community manager, también con gafas pero esta vez de pasta, para gestionar el flujo interno de la información de arriba abajo y de vuelta. Puedes dar a los jefes cursos de como dar y recibir feedback incluyendo role-plays la mar de divertidos. Da igual. Siempre saldrá baja la pregunta de comunicación.

Hago un parentesis o disgresión filológica para mostrar mi desagrado por la palabra feedback o su versión española “retroalimentación”. Siempre me viene a la mente la imagen de una mamá cigüeña regurgitando ranas medio digeridas en la boca de sus ansiosos polluelos.

Despues de este intermedio tan de documental de la 2 vuelvo a la insatisfacción crónica que tenemos con la comunicación. No sólo la tenemos en el trabajo, tambien en casa, sobre todo en casa. Contad cuántas veces a la semana os dicen lo de “¿Ves cómo no escuchas?”. Es la pregunta-reproche mas frecuente en todos los hogares junto a la de “¿A quién le tocaba tirar la basura?”. La única respuesta que buscan es el dolor en el contrario.

leer más…

Si no te gusta el ambiente de la empresa no te marches. Revisa antes lo fundamental.

on-the-waterfrontCon el final del año vienen los propósitos de cambio y uno de ellos es el de mejorar de empleo. Con frecuencia algunos profesionales me consultan sobre la conveniencia de cambiar de trabajo. No se si lo hacen porque soy experto en RRHH o experto en cambios de trabajo…

Lo primero es analizar los motivos. Si se trata de un problema de ambiente laboral, de jefes o compañeros tóxicos (por no decir cosas peores) creo que es mejor esperar. Tal vez lo creo porque yo mismo he cometido varios errores con este tipo de cambios mas emocionales que racionales. Doy algunos motivos por los que estos cambios deben meditarse con calma:

  • Huir implica tener mas ganas de salir de un sitio que de entrar en otro. Es decir, la elección de la empresa a la que vamos no la haremos bien. Nos entregaremos a los brazos del primer entrevistador que parezca mas simpático que los cb de nuestros compañeros o a los de la empresa que tenga frases mas cursis o de buen rollo en su web para describir “Quiénes somos” o “Nuestros valores”. La tendencia a idealizar lo que veamos en el proceso de selección es tan alta que es preferible pedir a alguien mas sereno que nos ayude a decidir.

leer más…

Porque algunos empleados odian la Navidad de empresa.

que bello es vivirEl año pasado escribía sobre los motivos por los que algunos Directores de Recursos Humanos odian la Navidad. Este año toca estudiar los motivos de algunos empleados.

Vaya por delante la causa principal. Los empleados, en general, odiamos los momentos en los que las empresas que nunca lo hacen, tratan de parecer excesivamente humanas y se preocupan por nosotros como personas. Ya he escrito varias veces que las empresas no existen, no tienen personalidad sino que su “alma” la demuestran cada uno de los empleados y mas especialmente los directores. Por eso es tan antinatural que se pretenda demostrar una humanidad o una sensibilidad corporativa si ésta no es coherente con la que se vive cada día.

Dicho esto enumero solo algunas razones por las que no debe extrañarnos que algunos empleados eviten estas fechas en las que la empresa deja de ser el gran hermano o el gran padre para convertirse en el gran cuñado.

leer más…

El arte de despedirse con un corte de mangas constructivo y educado.

Alberto-Sordi-b Antes de nada aclaro que en este blog no voy a recomendar irse mal de una empresa. Es evidente que siempre es necesario quedar bien por lo que pueda suceder en el futuro. Admito que la provocación del título es para llamar la atención. También la foto del genial Alberto Sordi. Para ilustrar el peligro de hacer un corte de mangas por las malas y sin venir a cuento os aconsejo ver la escena de la película de Fellini “I Vitelloni” de donde sale la foto.

Si nos han hecho sufrir mucho en un trabajo o un jefe nos ha tratado muy mal solo nos queda la pequeña satisfacción virtual de imaginarnos dislocándonos el codo en el despacho del jefe o haciendo pedorretas con los dos puños en una reunión. Solo de pensamiento, nunca de obra. No sería la primera vez que un jefe pedorreado se convierte de nuevo en jefe en otra empresa…

Aclarado esto  voy a hablar de como quedar bien precisamente con un corte mangas figurado. Uno constructivo y educado. La principal oportunidad la tenemos en la entrevista de salida (ver blog sobre el tema). Si no está prevista en nuestra empresa no podemos marcharnos sin explicar algunos motivos y sobre todo sin proponer algunas mejoras para que no les suceda lo mismo con otro colaborador. Como me decía un amigo propietario de los restaurantes Bus Station, lo peor no son los clientes que se quejan sino los que no lo hacen pero no vuelven. Se marchan sin darnos la oportunidad de mejorar.

leer más…