Diseño, implantación y auditoría de procesos de RRHH

Desarrollo de mandos intermedios

Comunicación interna

Formación en habilidades de gestión

Selección de mandos intermedios

Clima laboral

Servicios ofrecidos

Diseño, implantación y auditoría de procesos de RRHH

Definición de los principales procesos del área de RRHH, Dirección de los Proyectos de implantación y Diagnóstico sobre la calidad de su ejecución.

Formación en habilidades de gestión

Cursos en habilidades directivas y técnicas adaptados a las necesidades de cada empresa.

Desarrollo de Mandos intermedios

Evaluación, formación y desarrollo enfocados a optimizar el liderazgo, la responsabilidad y el compromiso de los mandos intermedios.

Selección de mandos intermedios.

Identificación de necesidades, definición de puestos y búsqueda de responsables de área adecuados a las competencias fundamentales de liderazgo y los valores de la empresa.

Comunicación interna

Detección de necesidades, creación de canales y redacción de contenidos enfocados a alcanzar el equilibrio de intereses y el compromiso de los colaboradores.

Clima laboral

Sondeo de los intereses de los colaboradores y evaluación de su compromiso. Desarrollo e implantación de planes de mejora generados a través de grupos de trabajo participativos.




Contacto

HyH Formación y Consultoría

Jose María Peláez

Telefóno: +34 605 240 627

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Morir de empatía. El riesgo laboral de los departamentos al servicio a los demás.

Annex - Marx Brothers (Go West)_07

En el número de enero de la Harvard Business Review se publica un artículo de Adam Waytz titulado “The limits of empathy”. Describe acertadamente uno de los síndromes que persigue a los profesionales cuyo trabajo consiste en preocuparse de los demás: Morir de empatía. Agotarse de estar en permanente estado de atención a los demás y de práctica renuncia de uno mismo. Como Harpo en la foto, con una mano escuchamos y con la otra nos sucidamos y todo con una amplia sonrisa. Seguro que muchos lo habéis experimentado al llegar a casa y desconectar entrando en un relajante estado de mutismo. Es como si se nos hubieran terminado las reservas de simpatía y también de empatía. Especialmente la segunda requiere una extrema atención y un esfuerzo emocional que cansa todavía más que el físico. Efectivamente, como se describe en el artículo, la empatía tiene algunos efectos secundarios que conviene tener muy en cuenta. Destaco dos:
1. Agota. Según algunos estudios trabajar en puestos que requieren altos niveles de empatía puede provocar estrés, ansiedad, y la tendencia a sacrificar las propias necesidades por atender las de los demás.
2. No se retroalimenta. No recibimos del otro las mismas dosis de empatía y por tanto nuestras reservas, que son limitadas, se agotan. Si, por ejemplo, somos empáticos durante toda una jornada laboral con nuestros empleados, será difícil serlo esa noche en casa.

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Advertencia: Comer frecuentemente con los compañeros de trabajo genera bilis.

The-Meaning-of-Life-monty-python-17864844-852-480 (2) Me refiero a la bilis de la segunda definición del Diccionario de la Real Academia: Cólera, enojo, irritabilidad. Da igual que sea comida traída de casa en una tartera muy mona en forma de maletín colgante o la de un menú del día que nos deja olor a fritanga en la ropa. En las comidas habituales de nuestra jornada laboral  lo dañino para la salud no es tanto lo que comamos sino con quién lo que comemos. Mejor dicho, la bilis no la generan las personas con las que estamos sino la conversación que compartimos.

La foto que encabeza el artículo me sirve para hablar de estas conversaciones de sobremesa. Es de la película El sentido de la vida de los geniales Monthy Python. En un restaurante ambientado en una genuina mazmorra de la Inquisición el camarero escocés ofrece una carta de conversaciones para los clientes que no tienen de qué hablar durante la comida.   !Excelente idea¡

Usando esa escena podemos decir que en las comidas cotidianas de trabajo casi siempre se sirve este mismo menú:

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Habla trucho que no te escucho. In-Comunicación entre jefes y empleados.

1939-An-instructor-signals-through-a-porthole-to-a-seaman-at-the-bottom-of-a-15-foot-tank-during-submarine-crew-training-at-the-DSEA-Instructional-Centre-at-Portsmouth-in-1939

En todas las encuestas de clima laboral siempre las preguntas con el resultado mas bajo son las relacionadas con el sueldo y la comunicación. Siempre estaremos dispuestos a ganar mas dinero y a tener mas información. Las empresas pueden contratar mil consultores gafotas muy bien peinados y con pantalones sin arrugas en el pliegue posterior de la rodilla (eso es super complicado de conseguir). Se puede nombrar un community manager, también con gafas pero esta vez de pasta, para gestionar el flujo interno de la información de arriba abajo y de vuelta. Puedes dar a los jefes cursos de como dar y recibir feedback incluyendo role-plays la mar de divertidos. Da igual. Siempre saldrá baja la pregunta de comunicación.

Hago un parentesis o disgresión filológica para mostrar mi desagrado por la palabra feedback o su versión española “retroalimentación”. Siempre me viene a la mente la imagen de una mamá cigüeña regurgitando ranas medio digeridas en la boca de sus ansiosos polluelos.

Despues de este intermedio tan de documental de la 2 vuelvo a la insatisfacción crónica que tenemos con la comunicación. No sólo la tenemos en el trabajo, tambien en casa, sobre todo en casa. Contad cuántas veces a la semana os dicen lo de “¿Ves cómo no escuchas?”. Es la pregunta-reproche mas frecuente en todos los hogares junto a la de “¿A quién le tocaba tirar la basura?”. La única respuesta que buscan es el dolor en el contrario.

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